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Los incendios en a Amazonía
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La deforestación amazónica empezó en la época del caucho con Henry Ford y su plantación, luego la explotación petrolera fue seguida de ganadería, minería, soja, palma africana y pastizales hoy es imparable
Amazonas en llamas
Recientemente, la NASA difundió una serie de imágenes satelitales en las cuales se puede observar la dimensión de los incendios que hay en esa zona. Según aquella agencia estadounidense, en 2019 Brasil registra un incremento del 65% en su propagación de focos, comparado con el año pasado. A su vez, se contabilizaron hasta el 14 de agosto 63.000 puntos calientes, el mayor número de incendios en los últimos siete años.
A su vez el ministro de Medio Ambiente de Brasil, Ricardo Salles, justificó este aumento al "tiempo seco, el viento y el calor". Sin embargo, la comunidad científica y las organizaciones ambientalistas dicen que se debe principalmente a la deforestación.
Amazonas: por qué se ha acelerado la deforestación con la llegada de Bolsonaro a la presidencia de Brasil
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionEn 2018 Brasil, hogar de la mayor parte de la selva amazónica, registró la mayor pérdida de bosques tropicales nativos de todo el mundo.
La selva amazónica es cada vez más pequeña.
En 2018 Brasil, hogar de la mayor parte del Amazonas, encabezó la lista del país que más bosques tropicales primarios o nativos perdió.
En concreto en ese año se registró la desaparición de más de 1,3 millones de hectáreas, reveló en abril el informe de Global Forest Watch, del Instituto de Recursos Mundiales.
Pero, según un alto funcionario brasileño del sector medioambiental que habló de forma anónima con la BBC, desde que Jair Bolsonaro asumió la presidencia de Brasil hace seis meses, la situación ha empeorado.
Es que el funcionario no solo afirmó que el gobierno brasileño favorece el desarrollo sobre la conservación.
En sus palabras, hoy la deforestación directamente "se fomenta".
El impacto es "enorme", dijo la fuente anónima al periodista de ciencia de la BBC David Shukman, y por eso se arriesgó a dar una entrevista no autorizada para llamar la atención del mundo.
Países con más deforestación en 2018
Fuente: Instituto de Recursos Mundiales
"Tuvimos que reunirnos en secreto y disfrazar su rostro y voz porque Bolsonaro prohibió a su personal de medioambiente hablar con los medios de comunicación", cuenta Shukman.
"En el transcurso de tres horas, salió a la luz cómo un pequeño equipo de expertos gubernamentales con pocos recursos y apasionados por salvar a la selva están gravemente presionados por sus propios jefes políticos", agregó.
Política de gobierno
Bolsonaro llegó al poder con una agenda populista respaldada por empresas agrícolas y pequeños agricultores, muchos de los cuales creen que es muy grande el área protegida de la región del Amazonas y que el personal de medioambiente tiene demasiada influencia.
El propio presidente dijo que quiere reducir la legislación que salvaguarda la selva y ha atacado a funcionarios cuyo trabajo es proteger los árboles.
A principios de este año, Bolsonaro, apodado por algunos como "el Trump del Trópico", invitó al presidente de Estados Unidos a ser socio en la explotación de los recursos del Amazonas.
Derechos de autor de la imagenAFPImage captionJair Bolsonaro asumió la presidencia de Brasil el 1 de enero y, desde entonces, las políticas ambientales del país han cambiado.
El mes pasado, en una entrevista con BBC Brasil, el ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, dijo que los dueños de las tierras deberían ser recompensados por la conservación de la selva y que las naciones desarrolladas deberían pagar la factura.
Por su parte, el principal asesor de seguridad del presidente, el general Augusto Heleno Pereira, le dijo a la agencia Bloomberg el mes pasado que era una "tontería" que el Amazonas fuera parte del patrimonio mundial.
"La Amazonía es brasileña, la herencia de Brasil y debe ser tratada por Brasil en beneficio de Brasil", dijo.
La BBC realizó numerosos pedidos de entrevistas con los ministros de medioambiente y agricultura, pero todos fueron rechazados.
"Invadidas y destruidas"
"Da la sensación de que somos enemigos del Amazonas, cuando en realidad deberíamos ser vistos de una manera completamente diferente, como las personas que intentan proteger nuestro patrimonio ecológico para las generaciones futuras", afirmó el funcionario.
Image captionEn una vasta extensión de tierra recientemente despejada, árboles gigantes yacían a sus lados, según pudo constatar la BBC.
"No quieren que hablemos porque diremos la verdad, que las áreas de conservación están siendo invadidas y destruidas, hay muchas personas que marcan (para explotación) áreas que deben ser protegidas".
El funcionario cree que las cifras de deforestación podrían ser peores que las oficialmente reconocidas.
"Hay un intento del gobierno para mostrar que los datos están mal, para mostrar que los números no representan la realidad", reconoció a la BBC.
Los ministros están considerando pagar a un contratista independiente para manejar la información de las imágenes satelitales de la región, cuestionando el trabajo de la agencia gubernamental actual.
Además, la temporada de lluvias está llegando a su fin, y debido a que la deforestación generalmente ocurre en los meses más secos del año, el funcionario teme que el ritmo de las pérdidas pueda aumentar su velocidad.
Getty
No quieren que hablemos porque diremos la verdad, que las áreas de conservación están siendo invadidas y destruidas"
"En realidad, puede ser incluso peor", dijo la fuente anónima, explicando que muchas de las áreas recientemente dañadas aún no han sido detectadas por imágenes de satélite.
"La gente necesita saber lo que está pasando porque necesitamos aliados para luchar contra las invasiones, para proteger las áreas y contra la deforestación".
El "pulmón" del mundo
La selva tiene una gran cantidad de carbono en sus miles de millones de árboles, que vienen siendo acumulados durante cientos o incluso miles de años.
Cada año, las hojas también absorben una gran cantidad de dióxido de carbono que, de lo contrario, se quedaría en la atmósfera, lo que incrementaría el aumento de las temperaturas globales.
Según una investigación publicada por la Universidad de Leeds (Reino Unido) en 2017, los árboles de la selva amazónica extrajeron dióxido de carbono equivalente a las emisiones de combustibles fósiles de la mayoría de los nueve países que poseen o bordean el bosque entre 1980-2010.
No en vano se le apoda el "pulmón" del mundo.
Image captionUn millón de indígenas viven en la selva amazónica.
La selva amazónica es también el hogar más rico de la biodiversidad del planeta, hábitat de quizá una décima parte de todas las especies de plantas y animales.
Y es donde vive un millón de indígenas.
En el informe de abril, Global Forest Watch señaló que en 2018 se produjeron varios puntos críticos de pérdida de bosques primarios cerca o dentro de los territorios indígenas.
Por ejemplo, la reserva Ituna Itata, hogar de algunas de las últimas tribus aisladas, experimentó un desmonte ilegal de 4.000 hectáreas.
Desarrollar el Amazonas
Según fuentes oficiales, la razón más importante para talar árboles es crear nuevos pastos para el ganado.
De hecho, durante su visita, Shukman vio "innumerables rebaños pastando en tierras que solían ser bosques tropicales", narró.
Durante la última década los gobiernos anteriores habían logrado reducir los espacios con una acción conjunta de las agencias federales y un sistema de multas.
Image captionLas organizaciones agrícolas sostienen que la red de áreas protegidas de selva es demasiado restrictiva.
Pero este enfoque está siendo revertido por Bolsonaro y sus ministros, quienes criticaron las sanciones.
En este sentido, en los últimos seis meses se registró una caída dramática en la confiscación de madera y las condenas por delitos ambientales.
Su política se alinea con lo que, durante décadas, argumentaron las organizaciones agrícolas sobre la red de áreas protegidas de selva, incluidas las reservas para pueblos indígenas: es demasiado restrictiva para un país en desarrollo que necesita crear empleos.
Una figura destacada en el sindicato de agricultores de la ciudad de Santarem, un centro para la siembra de soja y cría de ganado, le dijo a la BBC que otros países que en el pasado habían talado sus árboles para la agricultura ahora quieren que Brasil no haga lo mismo.
Vanderley Wegner afirmó que EE.UU. y Europa, que compran productos de la región amazónica, tienen controles mucho menos estrictos sobre sus selvas y bosques, y que Europa "tiene muy poco bosque".
"Tenemos que desarrollar el Amazonas", dijo Wegner. "Más de cuatro millones de personas viven aquí y también necesitan desarrollo. Es un derecho constitucional de todos los ciudadanos brasileños".
Incendios en el Amazonas: cómo la selva amazónica se volvió más inflamable pese a ser uno de los lugares más húmedos del mundo
Derechos de autor de la imagenREUTERSImage captionLa selva amazónica se ha vuelto cada vez más susceptible a sufrir incendios.
¿Cómo puede la selva amazónica, uno de los lugares más húmedos del mundo, ser escenario de miles de incendios cada año?
Solo en Brasil, que alberga el 60% del llamado "pulmón del planeta", el número de incendios forestales creció en un 84% en solo un año hasta alcanzar los 74.155 entre enero y agosto de 2019. Y de estos, más de la mitad se dieron en la Amazonía.
En la selva tropical más grande del mundo, la humedad es tan alta que, en ciertas áreas, sus bosques son capaces de crear su propia temporada de lluvias con el vapor de agua que transpiran sus hojas.
¿Por qué entonces hay varios focos de fuego ardiendo sin control desde hace hace más de dos semanas?
Poca información
A diferencia de los incendios forestales que se desatan cada verano en Europa, los del territorio amazónico han sido muy poco estudiados.
Aún así, las pocas investigaciones que se han hecho sobre este tema apuntan a que esta selva, que se reparten nueve países sudamericanos, se ha vuelto más inflamable en las últimas décadas.
Derechos de autor de la imagenREUTERSImage captionLas llamas en la selva no son muy altas, así que hay que combatirlas desde el suelo.
A diferencia de los bosques europeos, la Amazonía goza de una barrera natural contra el fuego.
Primero, porque el dosel que forman las copas de los árboles permite atrapar la humedad en la parte inferior, conocida como sotobosque. Este alto nivel de humedad dificulta que las llamas prendan o se extiendan.
Y, segundo, porque las posibilidades de incendios naturales en esta región son muy escasas, como le explicó desde Brasil a BBC Mundo Jos Barlow, profesor de Ciencias de la Conservación de la Universidad de Lancaster.
"Hay pocas evidencias de incendios forestales naturales en la Amazoníaporque eso requeriría que hubiera rayos secos, es decir, sin lluvia".
"Esto es frecuente en algunas partes del mundo, pero no en el Amazonas".
Por lo tanto, la gran mayoría de incendios que se dan en esta región poco poblada son iniciados por los seres humanos, como ya señalaban los expertos que comenzaron a registrar los primeros focos en los años 80. "Resaltaron los vínculos con la ganadería y la tala, porque la ganadería involucra la quema de árboles y la tala hace que el bosque sea más inflamable", afirmó Barlow.
"Pero, en los últimos años, hay una serie de causas más complicadas que están haciendo que los incendios sean tan prevalentes hoy en día", añadió.
Una de ellas es que, una vez que un bosque ha sido víctima de las llamas, tiende a ser más susceptible de que esto se repita.
"Donde arde un bosque y la mortalidad de los árboles es alta, digamos que el 40% o 50% de los árboles mueren, estos se caen y dejan el techo más despejado. Esto hace que el sotobosque sea más seco y además añade combustible en forma de hojas y ramas, haciendo más probable que arda otra vez".
Y cada vez hay más incendios.
Días de humo
El incremento de incendios en la cuenca amazónica no es nuevo, aunque su intensidad, sí.
Ya en 2009, Ilan Koren, investigador atmosférico del Instituto de Ciencias Weizmann, en Israel, advertía en el portal EarthSky: "Si miras imágenes satelitales de la Amazonía, la mayor parte de Sudamérica, durante la estación seca, verás que muchos días no se puede ver la superficie debido a la presencia de humo".
Derechos de autor de la imagenREUTERSImage captionLa deforestación ha contribuido a que la selva sea más inflamable.
Unos años antes, Koren había participado en un estudio que arrojó que el número de incendios forestales en selva amazónica se había duplicado entre 1998 y 2005.
Su investigación, además, afirmaba que el humo impedía a las nubes reflejar los rayos del sol con normalidad, provocando que el clima terrestre recibiera más energía solar de la normal.
Otro elemento que ha vuelto la selva más vulnerable a las llamas es el cambio climático, como explicó Barlow: "Tan solo las subidas de la temperatura, que ya se están dando en la Amazonía, hacen que la selva sea más inflamable".
La selva amazónica es tan grande, que las temporadas de lluvia varían de una zona a otra, como explicó el catedrático.
En el sur, el área afectada por los incendios actuales, hoy es temporada seca. Y, si bien como dijo la Nasa en su página web, "no es inusual ver incendios en Brasil en esta época del año debido a las altas temperaturas y la baja humedad", los fuegos actuales preocupan a expertos como Barlow.
"Lo que inquieta ahora de estos incendios es que están pasando en la parte sur de la selva amazónica, donde es temporada seca. No sabemos qué tan malos serán cuando la temporada seca llegue a la parte central, que sucederá en octubre o noviembre".
Un clima más cálido hace que el bosque sea más seco, pero también genera anomalías como la intensificación de la frecuencia del fenómeno del Niño.
"Y las áreas central y oriental de la Amazonía tienden a ser las más afectadas cuando El Niño llega con fuerza. Por eso, la preocupación ahora está en Brasil".
Otra consecuencia de tantas variaciones y anomalías climáticas es que ahora la temporada seca, la de mayor riesgo de incendios, dura más con cada década que pasa.
Derechos de autor de la imagenREUTERSImage captionLos incendios se dan en la temporada seca, que cada vez dura más.
Las esperanzas de que esto se revierta son pocas: según el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés), en 2100, las temporadas secas en la Amazonía se alargarán entre tres y 10 días.
Tala y deforestación
La tala y la deforestación, autorizadas o no, también han contribuido a que la selva se vuelva más inflamable.
"Se sabe que la deforestación reduce la lluvia a nivel local, así que hace que el bosque se vuelva más seco. También aumenta los bordes del bosque y se sabe que estos son áreas más secas y, por tanto, más inflamables", explicó Barlow.
¿Qué perdemos si perdemos el Amazonas?
"Además, gran parte de la selva está siendo talada, lo que deja huecos en el dosel que forman las copas de los árboles. Esto hace que el sotobosque se vuelva más seco y tenga más posibilidades de arder y también añade mucho combustible a la atmósfera porque te deja ramas y hojas de la misma tala, que en caso de prenderse producen más calor".
Cuando la selva arde por primera vez, las llamas son muy pequeñas, como explicó el experto: "Apenas unos 30 centímetros de alto y se queman muy lentamente, así que solo avanzan entre 100 y 200 metros al día".
Como el dosel no deja ver lo que sucede en el sotobosque, los incendios en la Amazonía solo pueden ser combatidos desde tierra y muchas veces pasan desapercibidos.
"Es un desastre que se mueve lentamente y solo llegan a la prensa después de haber estado ardiendo durante días".
ncendios en el Amazonas: los mapas que muestran la dimensión de los fuegos
Derechos de autor de la imagenREUTERSImage captionEl Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) de Brasil detectó más de 72.800 focos de incendios en la región en lo que va de año.
Los incendios forestales que azotan Brasil están registrando números récord este año.
Las imágenes de satélite analizadas por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) captaron más de 72.800 focos de incendios en la región entre enero y agosto. Esto es un 83% más que en 2018.
La mitad de los incendios de Brasil están en el Amazonas.
Otro gigantesco incendio está sin control en la frontera entre Paraguay y Bolivia, país que calcula en más de 600.000 hectáreas las afectadas.
Los efectos de los incendios van mucho más allá de la zona quemada. El humo, los aerosoles y las partículas en la atmósfera se extienden por otras partes de la región, afectando a varios países.
En este mapa del Servicio europeo de Monitoreo de la Atmósfera Copernicus (CAMS) podemos ver cuáles son las emisiones de monóxido de carbono y cómo afectaron el pasado 21 de agosto a otros países.
1. Monóxido de carbono
El monóxido de carbono es un gas es altamente tóxico que puede agravar enfermedades respiratorias e incluso causar la muerte cuando se respira en niveles elevados.
"Es el resultado de una combustión incompleta. Es el producto restante de los incendios", explicó a BBC Brasil Mark Parrington, del CAMS.
Este gas tiene una vida de aproximadamente un mes.
"Llevado por los vientos, puede viajar miles de millas", añade el científico.
De hecho, su presencia afectó a Bolivia, Paraguay y Perú.
Si nos fijamos en el mapa, el miércoles el punto de mayor concentración de monóxido de carbono (en rojo) se situó en la frontera que Bolivia comparte con Brasil y Paraguay.
Es ahí donde la agencia europea detectó los niveles más extremos del gas.
La nube cruzó transversalmente América Latina de lado a lado dejando rastros también en Ecuador, Colombia, Panamá y Venezuela.
Como podemos ver, el monóxido abarca desde la costa del océano Pacífico a la del océano Atlántico.
Derechos de autor de la imagenNASAImage captionEsta imagen en color natural muestra la columna de humo provocada por los incendios en varios estados de Brasil, incluyendo Amazonas, Mato Grosso y Rondonia.
Ampliando la imagen sobre la zona cercana a Porto Velho, en Rondonia, la diferencia en la cantidad de humo detectada es más que notable si se compara la situación del 4 de agosto con la de 10 días después.
2. Aerosoles
El siguiente mapa muestra la predicción de aerosoles liberados por la quema de biomasa.
Los aerosoles son partículas líquidas o sólidas suspendidas en la atmósfera, como polvo, cenizas volcánicas y humo, que afectan la calidad del aire y el clima.
Las grandes humaredas tienen especial incidencia en personas con enfermedades respiratorias e incluso el tránsito aéreo.
Los incendios forestales son frecuentes en Brasil en la estación seca, pero también pueden ser provocados por quienes, ilegalmente, buscan deforestar las tierras para la cría de ganado.
La Amazonía, la selva tropical más grande del mundo, es una reserva vital de carbono que ralentiza el ritmo del calentamiento global.
En una parte de Paraguay y Bolivia y sobre todo en la región de Rondonia, en el noroeste de Brasil, los aerosoles alcanzaron niveles extremadamente altos.
Aunque, como vemos en el mapa, Perú, y en menor medida Ecuador, también registraron presencia de estas partículas en niveles amarillos (entre 0,49 y 0,55).
En Sao Paulo, debido a una conjunción de condiciones meteorológicas adversas y humo, la ciudad vio anochecer el lunes dos horas antes de la puesta de sol.
Y eso que la megaurbe se sitúa a unos 2.500 kilómetros de distancia del foco de los principales incendios.
3. Partículas en suspensión
En este último mapa podemos ver las partículas en suspensión.
Según Parrington, estas son "partículas ultrafinas que contribuyen a problemas de calidad del aire".
"La exposición prolongada o repetitiva a las PM10 puede provocar efectos nocivos en el sistema respiratorio de la persona", dice el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes de España.
El servicio, que depende del Ministerio para la Transición Ecológica, aclara que estas partículas son menos perjudiciales que las PM2,5.
Al tener un mayor tamaño, no logran atravesar los alveolos pulmonares, quedando retenidas en la mucosa que recubre las vías respiratorias superiores.
La mayoría de estas partículas se precipitan en la tierra, provocando una capa de polvo en la superficie que puede afectar seriamente a la salud tanto de los organismos terrestres como acuáticos.
El mapa muestra cómo la Amazonía brasileña y el norte de Bolivia han recibido la mayor parte de las partículas en suspensión.
De nuevo, el miércoles el punto de mayor concentración de PM10 (en azul oscuro) se situó en la frontera que Bolivia comparte con Brasil y Paraguay.
ncendios en el Amazonas: cómo los animales sufren los estragos de los enormes fuegos forestales en Sudamérica
Derechos de autor de la imagenCUERPO DE BOMBEROS DE MATO GROSSOImage captionPedro Ribas Alves es el sargento de los bomberos de Mato Grosso que se acercó a un armadillo para darle agua.
La imagen de un sargento de bomberos brasileño que ofrece agua a un armadillo ilustra una de las consecuencias de los incendios en la Amazonía: la devastación para la fauna.
El hombre es Pedro Ribas Alves, quien trabaja en el área de especialización de incendios forestales de Mato Grosso, uno de los estados de Brasil afectados por los fuegos que han generado una emergencia en Sudamérica.
El pasado sábado se encontró con el armadillo cuando realizaba un recorrido en un vehículo como parte de sus trabajos de recopilación de información para la lucha contra los incendios, explicó Ribas Alves a BBC Brasil.
"Íbamos lentamente por la zona afectada y decidí parar. Ya había visto a alguien dándole agua a un armadillo con una garrafa térmica en YouTube. Tomé al armadillo, que no ofrecía resistencia, y le di agua", recuerda Ribas Alves.
"Cuando percibió el agua, quiso tomar y chupar de la boquilla, pero no tenía fuerzas. Así que pedí un vaso a un colega y le di agua", añade.
Derechos de autor de la imagenCUERPO DE BOMBEROS DE MATO GROSSOImage captionEl armadillo pudo beber agua más fácilmente con ayuda de un vaso de plástico.
Su compañero fue quien registró el momento que se ha compartido cientos de veces en redes sociales.
"Cuando me vio ayudando al armadillo, rápido comenzó a tomar las fotos", dice el sargento de bomberos.
Por una falla eléctrica
El trabajo de Ribas Alves es inspeccionar áreas dañadas por incendios y buscar el origen del fuego para reportar los datos a la Estación de Policía Ambiental.
"También estudio la presencia de animales en la región a fin de mostrar la degradación del medio ambiente y cómo afecta a la fauna de la región", explica.
El sábado, cuando encontró al armadillo, trabajaba en Nova Mutum (a 269 km de Cuiabá), un lugar arrasado por un incendio que azotó 772 hectáreas.
"El incendio fue causado por problemas en la red eléctrica. Una empresa fue a realizar tareas de mantenimiento, encendió la energía, pero un corto inició el fuego", explica.
Días después de que su foto se hiciera viral, el bombero criticó que fuera usada para criticar al presidente Bolsonaro, del que dijo ser votante.
"Me molestó que la foto se usara para criticar al presidente, esa nunca fue mi intención (...). La imagen fue sacada de contexto (...). Ese incendio no tiene nada que ver con la deforestación ilegal".
Incendios en el Amazonas: las respuestas de las ONGs a las acusaciones de Bolsonaro
Con los incendios aún activos, es pronto para valorar la magnitud de afectaciones a la fauna y flora en la Amazonía, una de las regiones con mayor biodiversidad del mundo.
Se sabe que es hábitat de 2,5 millones de especies de insectos, 2.500 especies de peces, más de 1.500 de aves, 550 de reptiles y 500 de mamíferos, según la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica.
¿Qué perdemos si perdemos el Amazonas?
Pero continuamente se descubren nuevas especies animales, además de que el bioma amazónico contiene unas 30.000 especies de plantas.
"Te dan ganas de llorar"
Cada año se registran muchos incendios forestales en Brasil que terminan dañando enormemente a la rica fauna y flora del país sudamericano.
"Es muy triste ver el bosque completamente aniquilado", dice el biólogo Izar Aximoff a BBC Brasil.
Derechos de autor de la imagenIZAR AXIMOFFImage captionAximoff ha encontrado muchos ejemplares de animales calcinados en los incendios forestales.
"Ese paisaje colorido, con flores, sonidos de animales, pájaros cantando, animales en movimiento y el olor a bosque, se transforma en silencio, animales carbonizados, olor a carne quemada, desolación. Todo está negro y uno se llena de todo ese residuo de carbón", describe de lo que ha sido testigo en el pasado.
Aximoff ha estudiado la restauración de bosques en Río de Janeiro después de que se incendiaron.
"He visto una boa constrictor quemada, un perezoso carbonizado, una bromelia quemada. Te dan ganas de llorar. La pérdida es invaluable", explica Aximoff, quien es biólogo especialista en el tema en áreas del bosque atlántico.
Derechos de autor de la imagenREUTERSImage captionAximoff dice que la prevención a la larga es menos costosa que los recursos necesarios para combatir incendios.
Después de la destrucción, surgen nuevos desafíos en la reforestación.
"Las especies en peligro de extinción nunca regresan. Con cada incendio, se pierde la diversidad", explica.
"Y muchas áreas de la mata atlántica, por ejemplo, no pueden regenerarse solas. Necesita un refuerzo. Tenemos las mejores cabezas del mundo en el área de reforestación, pero la demanda es demasiado grande", se lamenta.
La falta de recursos dificulta una planificación más efectiva para prevenir nuevos incendios.
"La prevención es mucho más barata. Pero tampoco hay planificación debido a la falta de datos. Los gastos después de los incendios son mucho más altos. Usan aviones, equipos, sin mencionar el riesgo de muerte al que están expuestos estos profesionales"
Incendios en el Amazonas: la polémica declaración de Bolsonaro sobre quién puede estar detrás de los fuegos en Brasil
Derechos de autor de la imagenREUTERSImage captionBolsonaro afirma que las mayores sospechas por los incendios recaen sobre las ONG, aunque reconoce no tener pruebas de ello.
Brasil vive una grave crisis por una ola de incendios forestales: unos 74.000 en lo que va de año. Más de la mitad en la selva amazónica.
Las autoridades aún no han determinado quiénes pueden ser los responsables. Y, consultado este jueves por la prensa, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ironizó sobre el asunto.
"Son los indios, ¿quieres que culpe a los indios? ¿Vas a escribirle a los indios mañana?¿Quieres que culpe a los marcianos?", dijo Bolsonaro ante un grupo de periodistas.
El presidente volvió a señalar a las ONG como las responsables, algo de lo que tampoco ha aportado pruebas.
"Las ONG perdieron dinero, están desempleados. ¿Tienen que intentar hacer qué? Tratan de derribarme", agregó.
Derechos de autor de la imagenREUTERSImage captionEn la temporada de "queimada" los agricultores queman la tierra para preparar la próxima temporada de siembra.
"Puede haber, no lo estoy afirmando, acciones criminales por partes de estos trabajadores de las ONG para llamar la atención en mi contra, en contra del gobierno de Brasil. Esta es la guerra que enfrentamos. Vamos a hacer lo posible y lo imposible para contener ese incendio provocado", agregó.
El mandatario, sin embargo, reconoció que no existen pruebas de que sean las ONG las responsables de los incendios y apuntó que no hay forma de demostrarlo excepto que se encuentre de forma flagrante.
Y presionado por las preguntas de los reporteros, también admitió que no se puede descartar que los culpables estén el sector agroindustrial, tesis que favorecen sus rivales políticos.
"Todo el mundo es sospechoso, pero la mayor sospecha recae sobre las ONG", señaló.
Llamamiento de Francia
Pero estos grupos no fueron los únicos que recibieron las críticas de Bolsonaro este jueves.
El presidente francés, Emmanuel Macron, hizo un llamamiento a abordar el tema de los incendios en la próxima cumbre del G7 que se celebrará en su país por tratarse de "una crisis internacional".
"Nuestra casa se quema. Literalmente. La Amazonía, pulmón de nuestro planeta que produce 20% de nuestro oxígeno, está en llamas. Es una crisis internacional. Miembros del G7, cita en dos días para hablar de esta urgencia", tuiteó Macron.
Pero su idea tuvo una dura respuesta por parte de Bolsonaro, también vía Twitter.
"La sugerencia del presidente francés de que asuntos amazónicos sean discutidos en el G7 sin la participación de los países de la región, evoca una mentalidad colonialista descabellada en el siglo XXI", tuiteó Bolsonaro.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionUn incendio ha afectado en Bolivia a cientos de miles de hectáreas de la Chiquitanía, una zona boscosa de transición entre la Amazonía y el Chaco.
A Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, le han llovido las críticas de la comunidad internacional por los incendios forestales en su país.
Pero Brasil no es el único país afectado por el fuego ni el único cuyo cuidado de la selva amazónica y de otras zonas forestales ha sido puesto en entredicho.
Los focos de incendios activos descontrolados, que solo en Brasil sumaron más de 2.500 entre el martes y el jueves, se están dando también en Bolivia y Paraguay.
Activistas medioambientales acusan al presidente brasileño de haber propiciado esta crisis ecológica con sus políticas que favorecen la deforestación para la explotación comercial de la selva.
El ministro de Medio Ambiente de Brasil, Ricardo de Aquino Salles, defiende que la solución para acabar con la tala ilegal en la Amazonía está en "monetizarla"."Las leyes y reglamentos que se promulgaron y utilizaron durante los últimos 10 o 20 años fueron demasiado restrictivos para el desarrollo de las áreas amazónicas", afirmó en una entrevista publicada este viernes por el diario británico Financial Times.
Pero no sólo Brasil está en el punto de mira, también los otros países más afectados: Bolivia y Paraguay.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionEn Santa Cruz, en el oriente de Bolivia, la selva está en llamas desde hace más de dos semanas.
La defensa de Evo Morales
Al oeste de Brasil, hay un mandatario cuya gestión de los recursos que ofrecen los bosques de su país también es polémica pero que ha pasado más desapercibido para la prensa internacional: Evo Morales.
El presidente boliviano viajó esta semana a Santa Cruz, el departamento en el oriente del país donde un incendio ha afectado a cientos de miles de hectáreas de la Chiquitanía, una zona boscosa de transición entre la Amazonía y el Chaco.
Tras sobrevolar la zona, Morales reconoció la gravedad de los daños, pero también defendió el "chaqueo", la práctica de los agricultores de quemar áreas de bosque para ampliar las tierras de cultivo.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionEl gobierno de Brasil ha acaparado las críticas por los incendios forestales que afectan la selva amazónica, pero su país no es el único donde la Amazonía arde.
"Es importante el control del chaqueo pero también quiero que sepan: si las pequeñas familias, pequeños productores, si no chaquean, ¿de qué van a vivir?Es para maíz, media hectárea, es la situación del pequeño productor, máximo una hectárea de arroz para la sobrevivencia", dijo Morales.
"Ahora estamos en otros tiempos, hay que adecuar las normas, estamos en la mecanización y siempre hay que adecuar las normas a las formas de vivencias", añadió.
Su gobierno acaba de contratar los servicios del avión bombero más grande del mundo, el Boeing 747 Supertanker, con capacidad de carga de 75.000 litros y un precio de US$800.000 por el alquiler y US$16.000 por cada vuelo que haga, según las autoridades bolivianas.
Pero este desembolso no consiguió aplacar las críticas por apoyar el chaqueo.
A principios de julio, el gobierno boliviano modificó el decreto que regula las tierras de producción forestal permanente para autorizar el desmonte y la quema controlada de bosques en los departamentos de Beni y Santa Cruz con fines agropecuarios en terrenos privados y comunitarios.
En Santa Cruz es precisamente donde se encuentra la llanura de la Chiquitania, donde las llamas han afectado más de 500.000 hectáreas.
Como consecuencia, algunos activistas medioambientales y defensores de los derechos de los indígenas le reprochan ahora a Morales haber cambiado la normativa para poder ampliar las tierras de cultivo.
La Coordinadora Nacional de Defensa de Territorios Indígenas Originarios Campesinos y Areas Protegidas (Contiocap), muy crítica con la gestión de Morales, señala a las políticas "extractivistas" que impulsa el gobierno como responsable de lo que ocurren
La ambientalista Cecilia Requena se quejaba al portal de noticias ecológicas Mongabay: "Hay responsables directos de este desastre ambiental y el primero es el gobierno que ha aprobado consistentemente en los últimos años leyes de 'perdonazo', promoción e impulso de la frontera agrícola".
También lamentó que haya aprobado "los organismos genéticamente modificados, los agrocombustibles, la expansión de la frontera agrícola, la exportación de carne a China y finalmente este decreto del 9 de julio que permite la deforestación con fines agropecuarios de superficies forestales".
Deforestación y agroquímicos en Paraguay
Paraguay no escapó del fuego y tampoco su gobierno huyó de las críticas.
Los incendios que ardían desde hacía una semana en aquel país quemaron más de 350.000 hectáreas en una zona cercana a la frontera con Bolivia, según publicó la prensa local.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionParaguay ha sido recientemente criticado por no proteger la selva de otro peligro: los agroquímicos.
Paraguay es uno de los países con las mayores tasas de deforestación.
Entre 1987 y 2012, esta se duplicó respecto a la década anterior, despejando44.000 kilómetros cuadrados en el oeste del país para hacer espacio a la ganadería, según un estudio en conjunto de la Universidad Humboldt de Berlín y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Aunque la mayor parte de bosque que se pierde no está en la selva amazónica, sino en los bosques del Gran Chaco.
El país ha sido recientemente criticado también por no proteger la selva de otro peligro: los agroquímicos.
A mediados de agosto, el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas consideró a esta nación responsable de violaciones de derechos humanos por no ejercer "controles adecuados sobre actividades contaminantes ilegales".
Esto se dio después de que una persona muriera y otras 22 resultaran intoxicadas en 2011 por el uso de agroquímicos en empresas productoras de soja transgénica que habían talado la selva de los alrededores para establecer sus plantaciones.
de autor de la imagen @jairbolsonaro@JAIRBOLSONARO
Asimismo, acusó a Macron de "instrumentalizar una cuestión interna de Brasil y otros países amazónicos para ganancias políticas personales".
Deforestación voraz
Lo cierto es que mientras Bolsonaro acusa a las ONG por los incendios, hay grupos conservacionistas que señalan a su gobierno por la situación en la región amazónica.
Derechos de autor de la imagenREUTERSImage captionLos incendios han afectado ciudades tan lejanas como Sao Paulo, cercana al Atlántico.
De acuerdo con esas organizaciones, las autoridades de Brasil han estimulado la tala de los bosques por parte de granjeros y leñadores, lo que ha acelerado el ritmo de deforestación de la selva tropical.
Información satelital recogida por el Instituto Nacional de Investigación Espacial (INPE, por sus siglas en portugués), revela un aumento de 85% en los incendios ocurridos en Brasil este año, la mayor parte de los cuales se produjeron en la región amazónica.
El Amazonas es la mayor selva tropical del mundo y cumple una función fundamental en el almacenamiento del carbono y, por tanto, en la reducción del avance del cambio climático.
Bolsonaro también ha sido criticado por poner en duda los datos del INPE y haber acusado a su director de mentir en cuanto a la escala que ha alcanzado la deforestación.
En respuesta a quienes están preocupados por el aumento de los incendios, el mandatario ha dicho que estamos en la temporada de la "queimada", cuando los agricultores queman la tierra para despejar el terreno y prepararlo antes de la siembra.